
La verdad sobre
tu sistema de IA
En 2–3 semanas, con informe ejecutivo
Diagnóstico independiente de lo que tienes construido: qué aguanta, qué se rompe y qué hacer con ello, priorizado por impacto.
Los audits no se piden por curiosidad
Ya tienes IA en marcha, construida por otro proveedor o por tu equipo. El AI Audit te dice qué funciona, qué no, qué riesgos hay y qué se puede llevar a producción de verdad. En 2 a 3 semanas, con evidencia.
Heredaste un sistema de IA de otro proveedor y nadie sabe explicarte cómo funciona por dentro.
El piloto funcionó, pero nadie se atreve a ponerlo delante de clientes reales.
Los costes de inferencia suben cada mes y no sabes por qué.
El equipo que lo construyó ya no está en la empresa.
Tu board pregunta si la inversión en IA está funcionando y no tienes una respuesta con datos.
Un audit no es un juicio al trabajo anterior. Es la forma más barata de saber dónde estás antes de decidir a dónde ir.
Seis dimensiones, cero puntos ciegos
Así se lee un informe de AI Audit, este es un ejemplo real, anonimizado.
Arquitectura y código
Cómo está construido, qué deuda técnica arrastra, si escala o se rompe con el doble de carga.
Pipeline de datos
De dónde vienen los datos, cómo se transforman, dónde se rompen y quién se entera cuando pasa.
Calidad y evaluación
Cómo se mide que el sistema acierta, si es que se mide. Evaluamos contra tus casos reales, no contra la demo.
Costes
Qué cuesta cada llamada, cada workflow, cada mes. Dónde se está desperdiciando y cuánto se puede recortar.
Seguridad y cumplimiento
Qué datos ve el modelo, por dónde viajan, y cómo queda el sistema frente a RGPD y EU AI Act.
Operabilidad
Observabilidad, alertas, y qué pasa exactamente cuando algo falla un sábado a las 3 de la mañana.
Tres semanas, sin teatro
Acceso e inmersión
Repositorios, dashboards, documentación y entrevistas con quien construyó y quien opera el sistema.
Análisis técnico
Código, arquitectura, evaluación contra casos reales, desglose de costes, datos y cumplimiento.
Informe y decisión
Entrega del informe y sesión de 90 minutos con tu equipo directivo. Hallazgos clasificados, decisión clara.
El audit termina en una de tres frases
Y cada una tiene un camino claro detrás. Sin zonas grises que sirvan para vender más horas.
Lo que te llevas
Informe ejecutivo
Para dirección: qué tienes, qué funciona, qué no, y qué hacer. Sin jerga innecesaria.
Diagnóstico por dimensión
Las seis áreas auditadas, con evidencia concreta detrás de cada hallazgo.
Mapa de riesgos priorizado
Cada hallazgo clasificado por severidad e impacto en negocio. Primero lo que sangra.
Quick wins
Lo que se puede arreglar este mes con poco esfuerzo: costes, prompts, configuración.
Plan de refuerzo
Qué reforzar, en qué orden, con estimaciones de plazo e inversión para cada fase.
Sesión de presentación
90 minutos con tu equipo directivo y técnico. Q&A abierto hasta que no queden dudas.
El informe es tuyo. Lo que hagas con él ( con nosotros o con otros ) también.
Para quién es
Empresas con IA en marcha, construida por otro proveedor o internamente, que necesitan saber qué tienen antes de seguir invirtiendo.
CEOs y CTOs que prefieren una verdad incómoda a seis meses más de incertidumbre.
Para quién no es
Quien aún no tiene nada construido. Para eso existe el Discovery Sprint.
Quien busca validación, no diagnóstico. Si el informe tiene que decir que todo está bien, no somos tu auditor.
Quien necesita una auditoría formal de ciberseguridad. Tocamos seguridad, pero no sustituimos un pentest.
Inversión fija,
cerrada antes de empezar
El audit tiene alcance y precio cerrados desde el primer día. Se dimensiona según el tamaño del sistema en una llamada de scoping, y no se mueve de ahí.
Si al entrar descubrimos que el sistema es más pequeño de lo esperado, ajustamos a la baja. Nunca al alza.