
La herramienta que no
existe en el mercado
Plataformas a medida, en producción
Cuando el SaaS genérico se queda corto y el Excel se desborda: software construido exactamente sobre tu operación, con el código en tu repositorio.
Las señales de que lo genérico se quedó corto
Si reconoces dos o más, no necesitas otra licencia: necesitas tu herramienta.
La operación vive en hojas de Excel que solo una persona entiende.
Pagáis tres SaaS distintos y aún así hay trabajo que se hace a mano entre ellos.
El ERP hace de todo menos lo que tu proceso necesita de verdad.
Cada informe para dirección se monta copiando y pegando de cuatro sitios.
Habéis torcido vuestro proceso para adaptarlo a la herramienta, y no al revés.
Qué solemos construir
Paneles de operaciones
El estado del negocio en una pantalla: pedidos, incidencias, márgenes, carga de trabajo.
Portales de cliente
Autoservicio real: estado, documentos, firmas y notificaciones sin llamadas ni emails.
Gestión a medida
El ERP ligero que tu operación pide: propiedades, expedientes, flotas, producción, lo tuyo.
Hubs de integración
Tus sistemas hablando entre sí: ERP, CRM, almacén y contabilidad sincronizados.
Reporting automático
Los informes que hoy se montan a mano, generados solos y siempre al día.
Apps internas
Herramientas para el equipo de campo o almacén: partes, escaneo, firmas, fotos.
SaaS genérico vs tu plataforma
Lo que firmas con el SaaS genérico
Licencias por usuario que crecen cada año, hagas o no uso.
Funcionalidades genéricas: el 80% no lo usas, el 20% que necesitas no existe.
Tu proceso adaptado a la herramienta, no al revés.
Integraciones «disponibles» que luego son un conector de pago que no encaja.
Los datos en su nube, con exportación limitada.
Lo que entrega el Studio
Sin licencias: la plataforma es tuya, el coste es el desarrollo.
Exactamente las funcionalidades de tu operación, ni una pantalla de más.
Diseñada sobre tus flujos reales, medidos en el diagnóstico.
Integrada de verdad con lo que ya tienes, desde el primer sprint.
Datos y código en tu infraestructura. Sin lock-in.
El software se adapta a tu operación.
Nunca al revés
En 8–12 semanas, dentro del AI Platform Studio: diagnóstico, arquitectura, sprints de dos semanas y transición con el código en tu repositorio.